Decido NO CREER - Hugo Gabriel Oviedo
¿En qué medida nos bendice creer en un infierno?
Supongamos que falleció un ser querido, y el mismo nunca piso un lugar “cristiano” como los que frecuentamos (por tal motivo, según nuestras creencias, debería estar en el infierno); ¿decides vivir creyendo que se fue al infierno? ¿No te produce cierta angustia pensar que algún familiar, amigo o alguien que aprecias puede estar siendo atormentado eternamente en el infierno? Si me angustia pensar eso: DECIDO NO CREER.
Además, ¿Quién creó el infierno? ¿Con qué fin? ¿Quiénes son los que están siendo atormentados? ¿De qué manera?
¿Pensamos en verdad que el diablo tiene el nombre de todas las personas y que ha decidido hacerles la vida imposible? ¿Culparemos al diablo de las calamidades, accidentes, problemas que afrontamos? ¿Tan poderoso lo hemos hecho, como para pensar que puede alterar el destino de todas las personas? O lo culpamos de todo o queda libre de culpa y cargos. ¿Dónde queda nuestra responsabilidad? ¿Nos hacemos cargo de nuestras decisiones?
La religión, mejor dicho, las personas que crearon el sistema religioso, fueron muy sabios al infundirnos miedo por medio de la biblia (seleccionando los libros a conveniencia y creyéndose dueños de la verdadera interpretación), con el fin de someter a las masas y hacerlos prosélitos de una religión. Hoy, ha quedado al descubierto, Babilonia sigue cayendo.
...hace tiempo he decido No creer a la enseñanzas impuestas por los líderes religiosos que nos precedieron...
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