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Mostrando las entradas de marzo, 2026

La Verdad Sobre el Cielo que Nadie se Atreve a Decir - Parte 2 - Baruch Espinoza

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La Verdad Sobre el Cielo que Nadie se Atreve a Decir  El Cielo está vacío   Parte 2   La mayoría de las personas viven toda su vida identificadas con la parte temporal de sí mismas: su cuerpo, sus emociones, sus circunstancias biográficas. Y tienen razón en temer la muerte, porque esa parte efectivamente va a desaparecer. Pero el sabio espinocista vive identificado con la parte eterna, no con arrogancia, no pretendiendo ser inmortal, sino simplemente reconociendo que su capacidad de comprender participa de algo más grande que su biografía individual. ¿Qué significa esto prácticamente? Significa que cuando comprendes racionalmente el universo, cuando entiendes las causas de las cosas, cuando ves las conexiones necesarias, no estás acumulando información: estás participando en la mente divina, estás siendo Dios pensando a través de ti. Y esa experiencia, ese estado de comprensión clara es lo que Espinosa llama beatitud. Es lo más cercano que su filoso...

La Verdad sobre el Cielo que nadie se atreve a decir - Parte 1 -Baruch Espinoza

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  La Verdad Sobre el Cielo que Nadie se Atreve a Decir El Cielo está vacío Parte 1 ¿Sabías que la parcela más cara jamás vendida no está en Manhattan, ni en Dubai, ni siquiera en la Luna? Está en un lugar que nadie ha visitado jamás, que nadie ha fotografiado, que nadie puede demostrar que existe. Y sin embargo, billones de seres humanos han pagado por ella con su obediencia, con su miedo, con la renuncia total a su única vida real. Esa parcela se llama El cielo y la Iglesia ha sido la agencia inmobiliaria más exitosa de la historia. Hoy vamos a exponer el fraude más antiguo y más lucrativo jamás perpetrado contra la humanidad. Hoy vamos a revelar por qué Baruch Espinosa consideraba que esperar tu recompensa tras la muerte es la prueba definitiva de que no has entendido absolutamente nada sobre Dios, sobre la virtud ni sobre ti mismo.   La promesa es seductora, lo admito. Sufre ahora, disfruta después. Acepta la injusticia, la pobreza, la humillación, el abus...

Dios No Premia Ni Castiga a Nadie - Baruch Espinoza

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  Imaginen por un momento que todo lo que les han enseñado sobre Dios está equivocado. Sí, equivocado. No es una blasfemia, sino una invitación a pensar diferente, a romper las cadenas que atan nuestra mente a conceptos que quizás nos han sido impuestos sin cuestionamiento. Baruch Spinoza, ese filósofo judío del siglo XVII, ese hombre que fue excomulgado de su comunidad por atreverse a pensar más allá de los límites establecidos, nos propuso una idea revolucionaria: Dios no premia ni castiga. ¿Cómo es posible? Si desde pequeños nos han inculcado que nuestras acciones tienen consecuencias divinas, que si hacemos el bien seremos recompensados y que si pecamos sufriremos el castigo eterno. Pero ¿y si esta concepción de un Dios con características humanas, con emociones como la ira o la satisfacción, no fuera más que una proyección de nuestros propios temores y deseos? Spinoza se atrevió a desafiar este paradigma y por ello fue rechazado, condenado al ostracismo.  Po...

Dios No Responde Oraciones - Parte 3

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  La última oración: libertad, soledad y la religión sin milagros Hay un punto en el camino donde la fe ya no puede retroceder. No porque haya perdido su objeto, sino porque ha perdido su forma anterior. El creyente que ha atravesado la crítica, que ha desmantelado el edificio de los milagros y la oración peticionaria, ya no puede rezar como antes. Las palabras pueden repetirse, pero la conciencia ya no es la misma. En ese momento aparece una intuición radical: el ego no sobrevive a la muerte. La memoria personal, el carácter, las preferencias, los afectos, todo aquello que llamamos “yo” es una configuración temporal. Pero la comprensión alcanzada —la verdad que la mente ha captado— no pertenece al tiempo de la misma manera. Según Baruch Spinoza, la parte de la mente que entiende verdades necesarias participa de la eternidad.  No porque continúe como individuo consciente, sino porque lo comprendido nunca nació ni morirá: siempre fue verdadero. Esta idea produce u...

Dios No Responde Oraciones - Parte 2

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  La fe después del Dios que juzga: de la angustia a la beatitud En algún momento —casi siempre después de una crisis histórica o íntima— el creyente descubre que el monstruo no estaba debajo de la cama. O que, si estaba, no era lo que le dijeron que era. La pandemia, el duelo, la deconstrucción intelectual o simplemente el paso del tiempo pueden producir ese efecto: la imagen heredada de Dios comienza a resquebrajarse. No desaparece necesariamente la fe; muta. La mutación no es un simple abandono. Es, más bien, una transformación de la estructura misma de la experiencia religiosa. La fe heredada —recibida en ámbitos evangélicos pentecostales, marcada por el temor al juicio, la vigilancia moral constante y la expectativa de intervención sobrenatural— empieza a ceder ante una conciencia que ya no puede sostener el mismo imaginario. El Dios personal que examina, prueba, castiga o premia deja de resultar evidente.   Y con esa caída se disipa también una forma de ...

Dios No Responde Oraciones - Parte 1

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 DIOS NO RESPONDE ORACIONES   Parte 1   En este preciso instante, alguien está de rodillas suplicando por un milagro. Promete cambiar, ser mejor, ofrecer cualquier cosa a cambio de que las leyes del universo se detengan por un momento y dobleguen ante su deseo particular. Pero Baruch Espinosa, el pulidor de lentes que veía más allá de las ilusiones humanas, declaró algo que sacude los cimientos de toda religión popular. Dios no tiene oídos para tus súplicas, no porque sea cruel o indiferente, sino porque pedirle a la realidad infinita y perfecta que cambie sus leyes eternas para salvarte a ti, es el acto supremo de ignorancia y egoísmo disfrazado de humildad. La oración peticionaria no cambia a Dios.  Si acaso te cambia algo, es únicamente a ti y solo si comprendes lo que realmente estás haciendo. Todos hemos estado ahí: en el hospital esperando noticias, en la quiebra financiera mirando al techo, en la soledad más profunda, susurrando promesas...

Cuando cuestionar lo Sagrado cambió la Historia - Hugo Gabriel Oviedo

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Milagros, ¿engaño que nadie se atreve a cuestionar? Hugo Gabriel Oviedo

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Dios No nos Protege - Baruch Espinoza - Hugo Gabriel Oviedo

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Dios No tiene el Control - Baruch Espinoza - Hugo Gabriel Oviedo

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La Religión No Hará Nada por Nosotros - Hugo Gabriel Oviedo

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La Religión No lo Hará por Ti - Hugo Gabriel Oviedo

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La Ley de Dios...o ¿la ley de una época? - Hugo Gabriel Oviedo

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Los Ministerios, ¿caducaron o siguen vigentes? Hugo Gabriel Oviedo

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La Verdad sobre la Oración que Nadie se atreve a decir - Baruch Espinoza - Hugo Gabriel Oviedo

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La Verdad Sobre el Cielo que Nadie se Atreve a Decir - Parte 2 - Baruch Espinoza

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  El Cielo está vacío Parte 2 La mayoría de las personas viven toda su vida identificadas con la parte temporal de sí mismas: su cuerpo, sus emociones, sus circunstancias biográficas. Y tienen razón en temer la muerte, porque esa parte efectivamente va a desaparecer. Pero el sabio espinocista vive identificado con la parte eterna, no con arrogancia, no pretendiendo ser inmortal, sino simplemente reconociendo que su capacidad de comprender participa de algo más grande que su biografía individual. ¿Qué significa esto prácticamente? Significa que cuando comprendes racionalmente el universo, cuando entiendes las causas de las cosas, cuando ves las conexiones necesarias, no estás acumulando información: estás participando en la mente divina, estás siendo Dios pensando a través de ti. Y esa experiencia, ese estado de comprensión clara es lo que Espinosa llama beatitud. Es lo más cercano que su filosofía tiene al concepto de salvación. Pero nota la diferencia radical con la salvac...

La Verdad Sobre el Cielo que Nadie se Atreve a Decir - Parte 1 - Baruch Espinoza

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  El Cielo está vacío Parte 1 ¿Sabías que la parcela más cara jamás vendida no está en Manhattan, ni en Dubai, ni siquiera en la Luna? Está en un lugar que nadie ha visitado jamás, que nadie ha fotografiado, que nadie puede demostrar que existe. Y sin embargo, billones de seres humanos han pagado por ella con su obediencia, con su miedo, con la renuncia total a su única vida real. Esa parcela se llama El cielo y la Iglesia ha sido la agencia inmobiliaria más exitosa de la historia. Hoy vamos a exponer el fraude más antiguo y más lucrativo jamás perpetrado contra la humanidad. Hoy vamos a revelar por qué Baruch Espinosa consideraba que esperar tu recompensa tras la muerte es la prueba definitiva de que no has entendido absolutamente nada sobre Dios, sobre la virtud ni sobre ti mismo. La promesa es seductora, lo admito. Sufre ahora, disfruta después. Acepta la injusticia, la pobreza, la humillación, el abuso. No te reveles, no cuestiones, porque después de este valle de lágri...