Nuestro Destino en Él - La Razón de nuestra existencia


Como ministros y colaboradores del Propósito Eterno de Dios debemos tener una sola meta: ver expresada la medida de Cristo en una persona. Si logramos identificar que por haber predicado el Evangelio pudimos reflejar a Cristo en nosotros, en los demás, habiendo dejado una medida de madurez y crecimiento de Cristo en alguna persona, a eso lo llamaría éxito. No buscamos otra cosa que no sea Cristo expresado en una persona o en muchos.

No estamos edificando un nombre, un ministerio, una denominación, ni nuestra seguridad económica o personal, sino estamos llevando a los creyentes a la medida del varón perfecto, a la madurez Cristo en el corazón de los santos. Ése es Nuestro Destino. Si buscamos cualquier otra cosa que no sea edificar a Cristo en nosotros y en nuestra generación, no nos hemos dedicado a nada en esta vida.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Entre la herida y la Palabra: Literatura, cuerpos y dignidad. En la frontera de la exclusión - Hugo Gabriel Oviedo

Jesús, el Filósofo por Excelencia - Parte 1 - Baruch Spinoza - Hugo Gabriel Oviedo

“La constante y eterna dualidad del alma”