Mejor es ir a la Casa del Luto - Evangelio Eterno
Eclesiastés: 7: 2
Mejor es
ir a la casa del luto que
a la casa del
banquete; porque aquello es el fin de todos los hombres, y el que vive lo
pondrá en su corazón.
Salmo: 116: 15
Estimada es a los
ojos de Jehová La muerte de sus santos.
Mateo: 16
25 Porque todo el que
quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de
mí, la hallará. 26 Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo,
y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?
Generalmente cuando despedimos una persona que ha fallecido
se comparten estos textos.
1-Encuentro dos connotaciones, la primera que los que han
sido incluidos en Cristo por la Gracia no mueren, sino que duermen.
2-El segundo aspecto es que la muerte, siempre le recuerda a
Dios la ofrenda de su Hijo.
Fue por medio de la muerte de su Hijo que salvación alcanzó a toda la humanidad.
Quien predica y dice a las personas que vengan a tal
auditorio que les irá mejor, que su vida cambiará, que Dios quiere prosperarte,
que tiene un propósito, no está diciendo lo que Jesús le dijo a sus discípulos.
Lo que Jesús les aseguró a sus discípulos fue la muerte. Entre otras palabras les
dijo: aquel que quiera ganar su vida la perderá, pero aquel que pierda su vida
por causa de mi la hallará.
Dios se deleita en la casa del luto, porque en ese luto hay
una desaparición de nuestra vida para que la vida de su Hijo sea manifestada.
Si el grano de trigo no cae a tierra y muere no puede llevar
fruto, pero si muere puede llevar fruto. Ese grano era Jesús que por medio de
la muerte trajo frutos.
No estoy hablando específicamente de una muerte natural,
como ya dije antes los que están en Cristo no mueren sino que duermen esperando
la resurrección de la verdadera vida.
La invitación del Evangelio es perder tu vida, para que su vida
sea vista en nosotros.
La invitación del Evangelio es estar crucificado juntamente
con él para que ya no vivamos nosotros sino que Cristo viva en nosotros.
La Invitación del Evangelio es crucificar tu ego, tu orgullo
para que Los Frutos de la Vida de Cristo sean expresados.
Dios utilizará procesos de padecimientos, situaciones
impensadas que producirán una mayor medida de Cristo en nosotros.
Si lo que atravesamos no deja en nosotros una mayor medida
de Cristo en nosotros no hemos aprobado el proceso. Porque esa vida de Cristo
que formamos en nosotros es la que accede a la eternidad. Esa vida se forma en
el Alma de los santos.
No se trata de que te vaya bien o mal, en definitiva, sino
que su vida sea formada en tu alma.
Lo demás, el bienestar es consecuente a la
Voluntad de Dios.
Por el nuevo nacimiento por medio del Espíritu Santo hemos
nacido de nuevo para que la vida de Cristo sea impregnada, expresada,
magnificada y la Imagen de Dios, de su Hijo de su Esencia sea formada en
nosotros.
La Iglesia es Cristo en nosotros.
Todo lo demás que oigas, el exitismo, el multinivel, la
prosperidad, no son el punto del Evangelio anunciado por Cristo, por Pablo y
los apóstoles.
Inclusive el Espíritu Santo nos fue dado para ser testigos,
esa palabra testigos significa mártir.
Sé que esto no vende, a Jesús, en un momento los discípulos le dicen baja el nivel, la
gente se está yendo, mientras le das pan, peces están bien, pero… Jesús les
dice: se quieren ir, y Pedro dice: a quien iremos si solo tú tienes palabras de Vida Eterna.
Se nos regaló, nos prestaron ésta vida para poder expresarlo
a él. Ese es el Propósito. Que Él sea conocido por su Cuerpo, la Iglesia.
He renunciado a todo dulce que le podemos decir a las
personas con el fin de tenerlos y sumar personas. Ya no estoy en ese negocio.
Mejor es la casa del luto que la casa donde hay fiesta.
Porque donde hay luto, hay una muerte, y si hay una muerte
seguramente hay un poder de resurrección operando en nosotros.
Ese poder de resurrección nos otorga no una mejor calidad de vida, sino nos otorga su VIDA. Esa es la Bendición, Cristo madurando en
nosotros, su vida, y esa Herencia, esa vida es la que accede a la eternidad.
Dios está en el negocio de mejorar la calidad de vida de su
HIJO en tu alma. Lo demás… es humo!!!
Pero tengo un propósito: sí. CONFORMAR LA IMAGEN DE SU HIJO
EN TU ALMA.
2 Corintios: 4:17
Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros
un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las
cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son
temporales, pero las que no se ven son eternas.
La palabra
de ánimo es ésta: que la leve tribulación momentánea, que es la vida produce un más
eterno y excelente peso de Gloria.
Nada nos
puede separar del Amor de Dios que es en Cristo Jesús, ni aún la muerte, porque
estimada es la muerte de sus santos a los ojos de Dios. Porque Produce la Vida
de su Hijo.
Esto es una
parte del Evangelio Eterno!!!
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